Arco del Triunfo

El Arco del Triunfo, todo un homenaje bélico en París

Planear el viaje hacia una de las capitales de Europa, París, siempre debe constar con una visita a los monumentos más importantes de la ciudad. En París se encuentran todo tipo de lugares, de monumentos, de zonas turísticas que hay que ver y conocer al menos, una vez en la vida. Con un interés turístico solo comparable con la Torre Eiffel, se encuentra otro de los monumentos en París que cobra igual importancia en la capital francesa. Se trata del Arco del Triunfo, símbolo oficial e histórico de las victorias del ejército de Francia bajo las órdenes del capitán Napoleón.

El Arco del Triunfo consta con unas inmensas medidas y dimensiones de unos 50 metros de alto y una base de 45 por 22 metros en cada pie. Unas medidas realmente apabullantes para todos aquellos que llegan por primera vez a la ciudad parisina. Y sin embargo, consigue encandilar a todos sus visitantes, por su belleza, su inmensidad, su gloria, su simbolismo y su grandeza.
Su construcción tuvo una duración total de treinta años. El arquitecto del Arco del Triunfo, Jean-François Chalgrin,  bajo la orden de la construcción recibida de Napoleón, consiguió crear este monumento en el año 1806 para hacer honor a la batalla de Austerlitz, durante el reinado de Louis-Philippe I, Rey de los franceses y copríncipe de Andorra.

Esta obra esplendorosa ha sido el principal visionario de infinitos momentos de la historia de París, de entre las que destaca sobre todo, el paseo de los restos mortales de Napoleón, en diciembre de 1840 por debajo del Arco. También cabe destacar su protagonismo en dos desfiles militares, celebrados tras las dos guerras mundiales en 1919 y 1944. Momentos que sin duda quedan grabados en las memorias y en el pasado de miles de parisinos.

En el Arco del Triunfo tienen lugar diversos símbolos que constituyen un gran valor simbólico e histórico para todos los ciudadanos de París. En su base, por ejemplo, se puede visitar la Tumba del Soldado Desconocido. Es todo un monumento que se construyó en el año 1921 en honor a todos los ciudadanos franceses que perdieron la vida durante la Primera Guerra Mundial, y nunca fueron identificados por sus familiares o por el Gobierno. Además, en las pies también se pueden encontrar grabados los nombres de todas las batallas en las que ganó el ejército de Napoleón y de los generales que acudieron a luchar en dichas batallas.

Evidentemente, no se puede comparar todo el tamaño del Arco con el de la magnífica e inmensa Torre Eiffel, pero sin embargo, situarse en lo más alto del Arco del Triunfo,significa del mismo modo tener acceso a una de las mejores vistas de toda la ciudad de París que se puede imaginar. Observas sus amplias avenidas, los parques, la vegetación, la propia ciudad tan admirable y tan bella, será un recuerdo fotográfico en la memoria de todos los que decidan subir a lo más alto del Arco. Los campos Elíseos será el recuerdo más impactante cuando se recuerde la ciudad. Sin duda alguna, subir los 286 escalos de los que se compone el Arco del Triunfo merece la pena.

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