Turismo sostenible en África


Turismo sostenible: una buena opción para África

África necesita impulsar su economía, generar puestos de trabajo, y mejorar la situación de sus habitantes. Una forma de hacerlo es mediante el turismo, ya que es una fuerte fuente de ingresos en los países en desarrollo, sirviendo como motor de crecimiento de otras actividades económicas, y la mejora de infraestructuras y servicios públicos. Además, no se necesita mucha inversión, ya que el sector terciario se basa sobre todo en los recursos naturales y culturales que ya poseen estas sociedades. Así, el turismo sostenible y solidario es una forma de ayudar al desarrollo al mismo tiempo que disfrutamos de nuestras vacaciones.

El catedrático holandés en Turismo y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Wageningen, René van der Duim, se ha dedicado a estudiar qué proyectos de este tipo han fracasado y cuáles han sido un completo éxito. “Desde hace décadas, los parques naturales son algo tradicional en Kenia, mientras que en otros países, como Ruanda, Uganda, Botswana y Namibia, están en surgimiento. En todos esos países, el turismo gira totalmente en torno a los parques naturales,” precisa el experto, especialmente dedicado en países del sur de África de habla inglesa.

Sin embargo, veinte años atrás, esto fracasaba, ya que las comunidades locales eran las encargadas de organizar las actividades turísticas. Al no tener conocimientos de marketing ni mantener contactos con el sector del turismo, las ideas no funcionaban. Pero recientemente ha resurgido un modelo integrado en tres partes: la población local, un empresario y una organización ecológica internacional. De esta manera, la población hace un contrato con el empresario, y la organización ecológica se encarga de proteger los intereses de ambos. El proyecto es a largo plazo, se suelen calcular entre diez y quince años, y se debe aceptar que en los primeros cinco años no se obtienen beneficios. Uno de los proyectos mejor logrados es el keniata Amboselli National Park, cerca del Kilimanyaro.

La iniciativa de Banesto, llamada ‘Turismo Solidario y Sostenible’, se desarrolla tanto en África como en Latinoamérica. En África se encuentra en Marruecos, Senegal, Gambia, Ghana, Mali, Camerún, Etiopía, Tanzania, Mozambique, Botswana y Namibia. Sus criterios de selección buscan incorporar a la mujer en el trabajo desde todos los puntos de vista: como una trabajadora, una emprendedora o una jefe, que tenga más de la mitad de propiedad y aprovisionamiento local, que sea sostenible ambientalmente y que colabore en iniciativas solidarias o de conservación

Viajar a Burundi

Requisitos para viajar a Burundi

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España recomienda no viajar a Burundi, debido al grave deterioro de la situación de seguridad, pero en caso de realizar el viaje para poder disfrutar de todo lo que nos puede ofrecer el país (naturaleza y extraordinarios safaris, por ejemplo), se recomienda ponerse en contacto con la Embajada de España en Tanzania. Debido a los conflictos políticos, la situación de inseguridad ha aumentado considerablemente, siendo comunes los atentados con explosivos, los secuestros, asesinatos, atracos y robos armados en la capital, y emboscadas en la zona de Bujumbura rural, Bubanza, Rukoko y Cibitoke. También se desaconseja viajar por la zona de la frontera con la República Democrática del Congo, por la presencia esporádica de grupos armados de ese país.

Respecto a las divisas, no hay restricción en cuanto a la cantidad con la que uno puede entrar al país, pero las tarjetas de crédito raramente son aceptadas, aunque existe la posibilidad de hacer transferencias y de obtener dinero en efectivo en los principales bancos de la capital y grandes ciudades. En cuanto a la salud, hay que tener en cuenta que la malaria es endémica, por lo que hay que tomar medidas preventivas (ropa adecuada, repelentes y mosquiteras). También son serios problemas los brotes de mengingitis, cólera y el paludismo. Es obligatorio vacunarse de fiebre amarilla, y también está recomendadas las de Difteria, Tétanos, Poliomelitis, Hepatitis A y B, Tifoidea, Cólera, Tuberculosis, Rabia y Meningitis. Están prohibidas las drogas, con pena de cárcel de 3 a 10 años, también está prohibida la prostitución y las relaciones entre personas del mismo sexo.

Para viajar será necesario un pasaporte en vigor con una validez no inferior a seis meses, así como también un visado. Este se concede por motivos de turismo, tránsito o negocios, con un valor máximo de tres meses. Puede tramitarse en persona o por correo a través de la Embaja de Burundi en Bruselas o Paris. Es necesario: dos formularios, dos fotografías tipo DNI, certificado de la agencia de viajes, sobre con sello, y su precio es de 50 dólares. Aquellos países que no poseen una embajada de Burundi, pueden tramitar el sello de entrada, aunque una vez ingresado en el país, deberán obtener la visa en el servicio de inmigración. Están exentos de presentar el pasaporte los viajeros que porten el documento Titre de Voyage para refugiados o para personas sin nacionalidad o ciudadanía. A su vez, están exentos de visado los ciudadanos de Burundi, aquellos viajeros que porten un permiso de vuelta emitido por Burundi, los ciudadanos de Uganda y los viajeros con una tarjeta emitida por CPGL (la Comunidad Económica de los Países de los Grandes Lagos), que incluye Burundi, Congo (Kinshasa) y Ruanda.

Burundi tiene un clima tropical, y sus temperaturas varían según la altitud. El mejor momento para visitar el país es de junio a septiembre, que son los meses más secos

Namibia, costa de los esqueletos.

Atrévete a descubrir la Costa de los Equeletos de Namibia

Namibia, costa de los esqueletos.

¿Alguna vez has oído hablar de un lugar de Namibia llamado la Costa de los Esqueletos? Si tu respuesta es negativa, y te ha entrado la curiosidad por conocer más acerca de este increíble lugar, no dejes de leer.

Situada en la costa occidental de África, esta zona resulta a primera vista realmente escalofriante. En esta región se producen constantes mareas de densa niebla oceánica en la que todo parece sacado de una película de terror. Pero sin embargo, el espectáculo es admirable de ver. Las lluvias son muy escasas, porque el viento que se dirige al mar impide que llueva y se crea entonces un clima verdaderamente inhóspito.

El salvaje paisaje costero tiene una extensión de más de 2000 km, y el viento y la fuerza del mar Atlántico son los principales causantes de que se encuentre dañado y desolado, siendo así uno de los lugares más vírgenes de todo el planeta. No es nada, nada, nada recomendable viajar hasta allí. Si por mala suerte se llega a esas costas, lo más probable es que sea imposible poder volver al mar. El fuerte oleaje destruiría la embarcación y pondría en peligro su vida. La única forma de conseguir salir de allí, sería caminar cientos de kilómetros, a lo largo de todo el árido desierto, hasta encontrar algún lugar habitado por alguna tribu. Es por ello que se encuentran tantos esqueletos en la orilla del mar.

Esta costa ha sido temida durante siglos y siglos por todos los navegantes que debían realizar sus rutas comerciales entre Europa y las Indias Orientales. Sobre todo intentaron en la medida de lo posible evitar pasar por esa zona, aunque supusiese realizar un viaje más largo. La Costa de los Esqueletos ha sido motivo también de grandes novelas y fuente de inspiración para grandes escritores. Cuando se recorre el litoral de la costa africana, se puede observar una gran cantidad de desechos orgánicos, así como pieles y huesos de animales que otorgan un mayor respeto a esta costa.

En la actualidad, la forma más común de visitar esta zona costera es por medio del viaje en globo, una opción que cada vez escogen más y más turistas y viajeros hoy en día. Sobrevolando el litoral se pueden observar una gran cantidad de barcos deteriorados por el paso del tiempo, de todo tipo de nacionalidades, y de épocas tan antiguas, que resulta lógico que no resistiesen ese temporal tan agresivo. Una tragedia tras otra, eso es lo que se encuentra en la Costa de los Esqueletos, esos son los restos de todos aquellos valientes que decidieron arriesgarse, y de todos aquellos que llegaron desafortunadamente por error.

Volcán Doinyo Lengai

Ol Doinyo Lengai, un volcán impresionante

El Gran Valle del Rift, que recorre países como Tanzania o Kenia, es un lugar impresionante: una fractura geológica de 500 kilómetros de largo entre Mozambique y el Valle de Jordán. Si lo recorremos, pasaremos por el Serengeti, el Kilimanjaro, la sabana tanzana, la selva. El Kilimanjaro o el lago Tangalika -el más grande del continente- son los destinos más conocidos, pero hoy hablaremos del volcán Ol Doinyo Lengai.

Ol Doinyo Lengai -que significa Montaña de Dios-, o “el volcán de lava blanca”, es el único en el mundo que, por su forma, puede expulsar la lava como si fuese agua, con una temperatura de 590º, lo que es bastante frío. Por el día, la lava fluye negra -y si se solidifica, tiene unos cristales que brillan intensamente con el sol, aumentando su belleza-, por la noche roja, y al contacto con el agua se vuelve blanca. Si a esto le sumamos su espectacular forma cónica de 1.600 metros desde su base, tenemos una belleza única en medio de una planicie de pastoreo donde viven los Masai.

Este volcán se encuentra en la ladera oeste del Valle del Rift, al sur del lago Natron, al noroeste de Tanzania, y culminó su formación hace quince mil años. En la cima tiene dos cráteres, uno activo de forma continua, con una lava que se vuelve blanca al entrar en contacto con el agua, debido a que tiene un bajo contenido en sílice que ha moldeado al volcán de una forma particular. El del sur, que es el inactivo, está cubierto de vegetación, y su tierra es marrón clara y blanda. Cada varios años, el volcán expulsa cenizas.

Se puede ascender al volcán siempre que la actividad sea leve, aunque hay que tener en cuenta que las últimas erupciónes fuertes fueron en 1966 y 2007. El turismo suele realizarse en la temporada de verano, la más seca. Para ascender al volcán no es necesario un entrenamiento físico previo, aunque sí es aconsejable. Lo mismo sucede con los guías locales: no son imprescindibles, pero contratar uno nos permite tener mayores conocimientos sobre la zona. Se recomienda hacer el trekking por la noche para sufrir menos el calor, y aún así es importante llevar un mínimo de dos litros de agua por persona. Si hacemos el viaje en un día que no sea luna llena, necesitaremos de una buena linterna.