Belogradchik

Las maravillas de Belogradchik
Fortaleza de Belogradchik.

Había una vez un monasterio y un convento de monjas situado entre las famosas rocas de Belogradchik. En él vivía una monja de gran belleza, cuya hermosura era envidiada por todos los que la rodeaban. De tanto en tanto, la madre superiora solía recordarle que a pesar de ser joven y bonita se había encomedado a Dios y que no debía olvidar su promesa. Pero un día de celebración, apareció un joven con un caballo blanco. Y la bella monja se enamoró del hombre de sus sueños. No pudo evitar la tentación y acabó reuniéndose con él. El encuentro entre el joven y la monja fue descubierto por todos. La madre superiora decidió castigarla severamente y convocar un juicio en su contra. Al final se acordó la expulsión de la monja del convento. Lo peor que podía sucederle. Los ruegos y suplicios no fueron suficientes para compadecer a nadie. La monja llena de dolor cruzó las puertas monásticas. Entonces sucedió un milagro. El día se transformó súbitamente en noche. Un trueno escalofriante cruzó el cielo. Las rocas se abrieron y el monasterio y el convento se hundieron en el subsuelo. Después, las monjas en su retirada hacia el claustro, la hermosa dama y el jinete montándola sobre su caballo blanco se convirtieron en piedra.
Belogradchik

Esa es la leyenda. La realidad es el conjunto de piedras que conforman hoy por hoy las llamadas “rocas de Belogradchik”, un grupo de piedras extrañas, un conglomerado de arenisca y caliza situado en la vertiente occidental de los Balcanes, cuyas formas han dado lugar a especulaciones como la mencionada. Las piedras varían de color entre el rojo y el gris, principalmente el amarillo, y su altura es irregular llegando hasta los 200 metros de altura. Su apariencia fantasmagórica y fantasiosa las ha asociado con otras leyendas interesantes en las que los protagonistas acaban convirtiéndose en piedra. El conjunto de rocas ha sido declarado Patrimonio Natural por el Gobierno búlgaro y son una importante atracción turística en la región.

Belogradchik se ha convertido así en un popular destino turístico. Se trata de una ciudad al noroeste de Bulgaria, cuyo nombre significa literalmente “pequeña ciudad blanca”, cuenta con menos de 6.000 habitantes y está a unos 50 km al sur del río Danubio. A parte de las formaciones rocosas que ya hemos visto y que cubren más de 90 kilómetros cuadrados, también tiene otro potencial turístico: la fortaleza de Belogradchik. Conocida también simplemente como Kaleto, se considera también el gran atractivo turístico cultural e histórico de la ciudad, una de las fortalezas mejor conservadas del país, situada bajo la magnificencia de las Rocas de Belogradchik. Cuenta con paredes de más de dos metros de espesor y doce de altura, fue reconstruida para convertirse en un monumento cultural histórico, pero sus orígenes se remontan al Imperio Romano. En su día actuó más bien como lugar de vigilancia y no estrictamente defensivo. Fue utilizado por última vez en la guerra durante la guerra serbo-búlgara en 1885.

Si todo esto nos ha sabido a poco, tal vez nos conformemos después de visitar la cercana cueva Magura, famosa por sus hermosas pinturas rupestres. Y, aunque la fortaleza de Belogradchik fue uno de los bastiones más importantes de la región, por delante de ella estaba la fortaleza de capital del zar de Vidin, la Baba Vida, otra fortaleza medieval que también podremos visitar para acabar de maravillarnos del todo

Budapets la perla del Danubio

La Perla del Danubio, un viaje al Budapest más medieval

Una de las grandes ciudades más famosas en Europa, y cuya fama va tomando impulso cada vez más, es la conocida Budapest, la capital de Hungría. La también llamada “Perla del Danubio”, es sin duda, una de las capitales más bellas del mundo. Por ello, la UNESCO la declaró que la parte más antigua de la ciudad debía considerarse como Patrimonio de la Humanidad. Lo que caracteriza tanto esta ciudad especial, es su separación en dos mediante el río Danubio, dividiendo así la ciudad entre Buda y Pest.

Conectada mediante siete puentes de tráfico tanto vial como peatonal, y dos puentes ferroviarios, Budapest es considerada como una verdadera urbe fluvial. Esta magnífica ciudad consigue ser el primer destino que da paso a conocer a toda Hungría, ya que la belleza de Budapest, y la solemnidad del Danubio, hacen de este destino uno de los más turísticos de toda Europa. Se convierte así en un gran gladiador tanto de los ríos como de las capitales europeas.

Un foco de cultura y de desarrollo que se encuentra en el corazón de la civilización. Además por su rica variedad étnica, consigue generara un auténtico mosaico de variedad entre culturas de todas las regiones europeas: alemanes, judíos, checos, polacos, eslovacos, etc. Zona de guerreros, de cazadores, zona de aunténticos jinetes que construyen día a día una de las ciudades más fascinantes y más luchadoras de todo el continente europeo.

Se puede considerar a esta magnífica ciudad como una de las ciudades medievales más importantes durante siglos. Escenario de grandezas durante varios siglos, de rebeliones y guerras durante el siglo XiX, y de grandes miserias, como la persecución del pueblo judío por el imperio nazi. Una ciudad que ha visto lo más bajo de la sociedad, y que sin embargo, hoy en día ha conseguido aumentar su grandeza y posicionarse como una de las ciudades mejor valoradas de Europa, tanto por su creación de estilo medieval, como su fuerza al afrontar el destino de su pueblo.

La parte turística del viaje a Budapest, la encontramos en los diversos lugares que se hayan disponibles para que el viajero encuentre motivos que fotografiar. Sinagogas y mausoleos forman así los lugares en los que se parte para conocer de primera mano cómo eran las reuniones en los que se debatía la forma en la que afrontar los ataques guerrilleros. Una ciudad llena de melancolía, que hace que dicha tragedia se vuelva bella a los ojos de la historia. Formada por un gran sentimentalismo, la ciudad se convierte en una de las capitales en las que la añoranza por el pueblo antiguo está en los corazones de todos los ciudadanos. Y es por eso, por un sentimiento melancólico, por el que el pueblo húngaro tiene más ganas de vivir, para demostrar la verdadera fortaleza que hay en los corazones de los ciudadanos de Budapest.

Recorre una de la ciudades que mejor representa la pasión por la historia de Europa. Recorre sus inmemoriales monumentos y museos de las tragedias y alegrías de este pueblo húngaro. Descubre una auténtica ciudad encantadora, medieval, y de ensueño.

Siguiendo el curso rio Danubio

El río ha sido y será testigo de acontecimientos históricos milenarios

El Danubio a su paso por Budapest.
El río Danubio es el segundo más grande de Europa, después del Volga. Atraviesa ni más ni menos que diez países: Alemania, Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Rumanía, Bulgaria, Moldavia y Ucrania. Por si fuera poco, su cuenca se extiende también por Italia, Polonia, Suiza, la República Checa, Eslovenia, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, la República de Macedonia y Albania. Ello nos da una aproximación de su gran longitud: 2.888 km, desde que nace en la Selva Negra alemana hasta que muere en el Mar Negro de Rumanía. En este tramo final, se forma el delta del Danubio que compone una región de marismas y pantanos poco poblados, pero de gran valor ecológico. A grandes rasgos, esos son los lugares por donde pasa el río Danubio.
lugares por donde pasa el Danubio

Un río claramente internacional, que recibe diferente denominaciones según el país por donde discurren sus aguas. De esta forma, el Danubio es conocido como Donau en Alemania; Dunaj en Eslovaquia; Duna en Hungría; Dunãrea en Rumanía; Dunai en la República Checa; Дунай en Ucrania; y Dunav en Bosnia, Serbia y Bulgaria. Toda esta nomenclatura procede posiblemente de un vocablo celta, “Danu”, cuyo significado es “volar”. Si bien, también existen otras hipótesis que apuntan a que la raíz de las múltiples derivaciones del nombre del río está en la lengua iraní, la misma con la que se ha bautizado a otros ríos que desembocan en el Mar Muerto, como por ejemplo el Don, el Donest, el Dnieper y el Dniestr. Ambas hipótesis podrían ser ciertas, pero en cualquier caso la importancia de todo este asunto reside en el carácter internacional del Danubio.

Su importancia es incuestionable en términos históricos, este río ha sido protagonista de hechos milenarios relacionados con la historia natural, ecológica, política, económica y cultural. En la antigüedad, el Danubio ya cumplía un papel fundamental y sirvió para el desarrollo de culturas como la Vucedol y la Vinka. Más tarde, en el año 200 d.C. formó parte de las fronteras naturales del Imperio Romano, junto con otros ríos como el Rin y algunas fortificaciones. Lo usaron las diversas tribus germánicas que atacaron Roma. Y sirvió como vía durante las Cruzadas, para llegar rápidamente a Tierra Santa. Es indudable que al igual que éstos, numerosas oleadas de pueblos tanto nómadas como sedentarios, así como las campañas de muchos ejércitos, desde los más pequeños de carácter feudal hasta los imperiales; las invasiones, guerras y batallas; junto con muchos otros procesos turbulentos históricos han sido muy frecuentes, a lo largo y ancho de la cuenca del Danubio. Asimismo, igualmente cierto es que gran parte de su popularidad se debe también al famoso vals compuesto por Johann Strauss en el año 1867, un vals que, como no, lleva su nombre: “Danubio Azul“.
países por donde pasa el Danubio

El Brigach (derecha) y el Breg (izquierda) formando el Danubio.

Hoy por hoy, el Danubio atraviesa cuatro capitales de países -Viena, Bratislava, Budapest y Belgrado-, y su cuenca hidrográfica tiene una superficie de unos 725.985 km² y un caudal medio en la desembocadura de 6.500 m3 por segundo. Nace a partir de la unión de dos ríos alemanes, Brigach y Breg, a la altura del pueblo Donauestchingen. De hecho, desde el Bosque Negro de Alemania ya se le conoce como Danubio y, a partir de ahí, inicia su travesía, recorriendo multitud de países de la Europa central y oriental hasta abocar en el Mar Negro, mediante el mencionado Delta del Danubio, que comparten Rumanía y Ucrania. Este delta tiene un gran valor ecológico porque es utilizado por muchas aves migratorias desde fines de la primavera hasta comienzos del otoño. De hecho, fue declarado por la UNESCO como Reserva de la Biosfera en 1990.

Las ciudades por las que pasa el Danubio son muchas y algunas de ellas importantes: en una lista rápida, podrían mencionarse las ciudades alemanas de Ulm, Ingolstadt y Ratisbona; las ciudades autríacas de Linz y Viena; también Bratislava en Eslovaquia, Galati en Rumanía y Novi Sad y Belgrado en Serbia. No puede faltar tampoco Budapest, donde el famoso Puente de las Cadenas cruza el Danubio uniendo Buda y Pest, en Hungría. Aunque el Danubio sigue siendo una vía importante para la Europa central y oriental, su tráfico es de menor importancia que el de otros ríos como el Rin. Esto se debe a que dispone de menor densidad de población de la cuenca, menor industrialización de la misma, y especialmente es debido a la enorme heterogeneidad social, económica, política, cultural y lingüística de los países que atraviesa el Danubio. Obstáculos estos que podrían verse superados con la integración europea y el establecimiento de acuerdos que faciliten la libre comercialización de las materias primas.
qué países baña el río Danubio

El Danubio congelado en las aproximaciones de Viena.

En 1998, nació la Comisión Internacional para la Protección del Danubio, o lo que es lo mismo: la CIPD. Su objetivo era proteger, promover y coordinar la sostenibilidad y la gestión equitativa del agua, así como también conservar, mejorar y utilizar racionalmente la misma para el beneficio de los países que baña el río Danubio. La causa directa del nacimiento de este organismo fue precisamente las disputas en la época moderna entre los distintos países, cuya codicia les hacía imponerse cada cual como dueños del río. Estos intentos de dominio han ido paulatinamente evitándose gracias a algunos acuerdos firmados por los países miembros de la CIPD. Sin embargo, los tratados que han preservado la integridad del río se remontan al Tratado de París de 1856, el Tratado de Versalles de 1919, y algunos otros históricos que ya velaban por su seguridad.

¿Qué más decir sobre el Danubio que no se sepa? El río constituye también una fuente de agua potable para cerca de diez millones de personas, además de funcionar como ruta de transporte comercial de la Unión Europea. Dicho lo dicho, el Danubio es sin lugar a dudas una ruta obligada para los turistas que visitan el viejo continente